Entradas

Mostrando entradas de junio, 2025

De Frente

Imagen
Como quisiera tenerte aquí, ahora, tan cerca que el aire entre los dos no se atreva a pasar. Quisiera clavarte la mirada hasta que tiemble tu voz, hasta que tus verdades se derramen sin permiso, junto con las mentiras que tan bien supiste esconder. Un abrazo, solo uno, y quizá todo este caos se disuelva. Pero no sé... hay odio en mis ganas, resentimiento escondido entre las costillas. Algo me embrujó, sí, tal vez tu forma de hablarme como si el mundo no doliera o esa manera en que callabas lo que sabías que me haría arder. Te imagino y me pierdo: a veces etérea, a veces cuerpo que despierta todas mis guerras. Y cuando paso por sitios donde nunca estuvimos, deseo que el aire me traicione con un rastro de tu olor, que me asfixie de recuerdos. No lo soporto. Quiero verte y sacudirte el alma con un beso violento. Que me arranques la camisa, sin culpa, sin pausa, que te sientas dueño de cada centímetro de mi rabia convertida en deseo. Haré lo mismo contigo. No por ternura, sino por hambre. ...

V.G

Imagen
No sé cómo sentirme. No sé cómo expresarme. Simplemente me duele algo que ni mi mente logra nombrar. Tal vez fue desde aquel primer instante en que lo vi: supe que no era para mí, y aun así me aferré. Me aferré al espejismo. Me duele. Me quema. Me siento como una rata, pero no por ser sucio… sino por haber intentado probar las sobras de un banquete que fue devorado hace tiempo. La única diferencia es que la rata siempre tuvo permiso, y yo… nunca lo tuve. No sé si es por ser tan flaco, por la mala conducta que cargo, por cómo me mira con desprecio, por su cabello que no se me borra. No lo sé. Mi mente se desgarra intentando encontrarle sentido. Siento como si una daga traspasara mi pecho, mi cerebro, mi ser entero. Si no escribo, siento que el corazón se me parte en mil pedazos. Uno a uno, lentamente, como lo ha hecho durante todo este tiempo que me obligué a sanar. Miro el techo. La música suena, ahogada en el fondo. Pero aquí sigo: perdido, con este dolor en el pecho que ni el aire lo...