De Frente
Como quisiera tenerte aquí, ahora, tan cerca que el aire entre los dos no se atreva a pasar. Quisiera clavarte la mirada hasta que tiemble tu voz, hasta que tus verdades se derramen sin permiso, junto con las mentiras que tan bien supiste esconder. Un abrazo, solo uno, y quizá todo este caos se disuelva. Pero no sé... hay odio en mis ganas, resentimiento escondido entre las costillas. Algo me embrujó, sí, tal vez tu forma de hablarme como si el mundo no doliera o esa manera en que callabas lo que sabías que me haría arder. Te imagino y me pierdo: a veces etérea, a veces cuerpo que despierta todas mis guerras. Y cuando paso por sitios donde nunca estuvimos, deseo que el aire me traicione con un rastro de tu olor, que me asfixie de recuerdos. No lo soporto. Quiero verte y sacudirte el alma con un beso violento. Que me arranques la camisa, sin culpa, sin pausa, que te sientas dueño de cada centímetro de mi rabia convertida en deseo. Haré lo mismo contigo. No por ternura, sino por hambre. ...