Una Historia

Seré breve con esta historia…

-Eran las 9:30 PM cuando salía de mi trabajo (tienda de ropa) cuando voy pasando como de rutina por las mismas calles para ir a mi departamento donde me espera mi pareja.

Lastimosamente aun vivo en un país conservador y muy atraso en su cultura general, no me faltaría menos de 2 cuadras para llegar a mi hogar, cuando un grupo de hombres, encapuchados, me lanzaron contra una pared y me golpearon- Obviamente intente defenderme y protegerme, pero era inútil era 3, 5 o 8 no lo sé, todo estaba muy oscuro.

Sus palabras, sus insultos, eran de lo peor, mariquita, culo abierto, desecho de la vida y así muchos más, no sé qué dolía más si sus palabras o que esto me pasara por primera vez en mi vida, solo quería que acabara no se cuánto duro, 5-20 Minutos no lo sé, solo sé que acabo. Lo único que recuerdo bien fue que dijeron que no me querían ver más en la Avenida con mi pareja.

-              Como sea me intento levantar, me dolía todo, la sangre salía de mí, pero me levanto, con todas mis fuerzas y lo más rápido que pude intente llegar al derpa, menos mal solo tenía que subir un piso, en ese momento toco el timbre porque no podía más, y mi pareja Daniel sale, a recogerme, preguntado ¡EY! ¿Qué paso? ¿Qué es todo esto?

De inmediato me mete al baño, para quitarme la sangre, curar mis heridas, y preguntándome lo que había pasado; prosigo contarle lo que ustedes ya leyeron, lo único que le dije, fue gracias por no abandonarme en este momento, y su repuesta me llego al corazón.

-              Daniel: No te abandone y ni abandonare, porque en los momentos mas duros, feos y dolorosos, es cuando el verdadero amor saldrá, para demostrarte, ahora quédate quieto, que tienes sangre en la frente.

-              Y bueno así termina todo, Daniel me curo las heridas, pusimos una denuncia al día siguiente, y digamos que, desde ese día, la seguridad en la Avenida ha mejorado, y puedo estar con mi pareja tranquilamente.



Comentarios

Entradas populares de este blog

No deberías... Condenarte

Parte II: El Desborde (Así Comienza)

De Frente